El efecto del cambio climático en los estadios tempranos de invertebrados marinos

 

Un estudio del Dr. Simone Baldanzi de nuestra Facultad, titulada “Combined effects of temperature and hypoxia shape female brooding behaviors and the early ontogeny of the Chilean kelp crab Taliepus dentatus” ha sido recientemente publicado en la prestigiosa revista Marine Ecology Progress Series.

En este estudio se investigó el efecto combinado de temperatura e hipoxia sobre rasgos asociados a la inversión maternal, tales como tamaño y número de huevos, conducta de cuidado maternal y fisiología larval en la jaiba panchote Taliepus dentatus.

De acuerdo a los resultados del estudio, se encontró que la variabilidad de los eventos de hipoxia en la costa de Chile juntos con el aumento de temperatura, debido al cambio climático, tienen un efecto importante sobre estadios de vida tempranos de invertebrados marinos que gastan sus energías en la producción de un alto número de crías, como ocurrió en la jaiba panchote.

Investigar el efecto de variables ambientales sobre rasgos asociados a la reproducción y al cuidado maternal durante la incubación de huevos, y determinar estos cómo afectan el rendimiento fisiológico de las futuras larvas, permiten evaluar el estado de la población y como podría ser afectado por el cambio climático.

El trabajo fue financiado por proyecto FONDECYT de Postdoctorado 3150020.

https://www.int-res.com/prepress/m13381.html

Biólogo marino UV lidera investigación sobre efectos de la pandemia en playas turísticas

La investigación ya se inició en Brasil, Colombia, Cuba, Ecuador, México, Panamá y Puerto Rico.

Los efectos de la crisis sanitaria generada por el coronavirus y el confinamiento social como medida para evitar su propagación han dejado huella en distintos ecosistemas naturales. La ausencia de actividad humana ha permitido a la naturaleza abrirse paso por el mundo, retornando a lugares que antes de la pandemia parecían destinados únicamente al ser humano.

Y el impacto de la pandemia en playas turísticas de América Latina es una de las interrogantes que se buscan despejar en la investigación internacional que lidera el doctor Eulogio Soto, académico de la Escuela de Biología Marina de la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales de la Universidad de Valparaíso e investigador del Centro de Investigación COSTA-R de la misma facultad.

El doctor Soto se encuentra actualmente coordinando el estudio que tiene por objetivo evaluar los efectos del COVID-19 sobre los ecosistemas costeros, en particular aquellas playas que poseen alto volumen de turismo durante todo el año.

El académico explica que la investigación es un proyecto colaborativo de bajo costo que se encuentra ya en marcha y se está realizando en playas seleccionadas de Brasil, Colombia, Cuba, Ecuador, México, Panamá y Puerto Rico, con participación de los investigadores Camilo Botero, Celene Milanés, Aurea Rodriguez, Edgardo Diaz, Mario Palacios, Yunior Velásquez, Anderson Abbehusen y Edlin Guerra, todos miembros del grupo Proplayas, al cual también pertenece Soto.

El estudio consiste en “monitorear y evaluar -bajo las actuales condiciones de confinamiento, cuarentena y aislamiento social que prohíben el acceso y uso de veraneantes a las playas turísticas- de qué manera una serie de estresores ambientales, como ruido, densidad de usuarios, residuos y actividades costeras, entre otros, estarían afectando positiva o negativamente a algunos bioindicadores de calidad ambiental, como la presencia o ausencia de tortugas, aves marinas, iguanas y cangrejos fantasma en la playa, la actividad de animales marinos en el mar (mamíferos y peces), algas y pasto marino varado y cobertura de vegetación costera”.

Los resultados de esta investigación serán publicados este año en un volumen especial de la revista científica “Biological Conservation” de Elsevier.

“Un rector no gobierna porque exista un decreto; gobierno y legitimidad se ganan de otra manera"

Aldo Valle se despidió del claustro académico de la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales.


Un emotivo y cercano encuentro virtual tuvo el rector Aldo Valle con el claustro académico de la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales de la Universidad de Valparaíso, en el marco de las reuniones de despedida que ha desarrollado la máxima autoridad universitaria y que sella el término de su gestión.

Dada la crisis sanitaria que golpea al país, la actividad se llevó a cabo a través de una videoconferencia, donde participaron el decano de la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales, doctor Ricardo Bravo; la secretaria de Facultad, Pilar Muñoz, académicos y académicas de la Escuela de Biología Marina.

Durante el encuentro, que se extendió por casi una hora, el rector Valle realizó un recorrido por los principales hitos que marcaron su administración y los logros alcanzados desde el punto de vista financiero, de patrimonio institucional e infraestructura, administrativo y acreditación, por nombrar algunos ejemplo.

“Esto ha sido gracias a la comprensión y apoyo de parte del claustro de académicos y académicas de la Universidad, apoyo que tuve en tres ocasiones. Esta experiencia no la viví como una carga, tampoco como un sacrificio, todo lo contrario debo agradecer el orgullo que me produjo representar a la Universidad durante estos tres períodos de gestión y -desde luego- ustedes son los responsables de haber tenido yo esta valiosa oportunidad, en mi desarrollo como académico y también como persona, porque finalmente uno compromete un proyecto de vida al asumir responsabilidades en una universidad pública, donde no es fácil sacar adelante los objetivos”.

El rector Valle continuó diciendo: “Llegamos durante una crisis. Tratamos de salir adelante en condiciones muy adversas, no solo en lo interno, también había una condición externa en la política pública, como fue la relación del Estado con sus universidades, con limitaciones muy serias. Como universidad fuimos protagónicos en obtener que se incluyera en la Ley de Presupuesto la autorización para que las universidades estatales pudieran contratar créditos de largo plazo para inversión y desarrollo real”.

Tal como lo explicó el rector, antes de esta modificación las universidades solo podían acceder a créditos de corto plazo (cuatro años), condición que las limitaba para aspirar a proyectos de mayor envergadura. Este avance representa uno de los más relevantes logros del rector Valle, no solo para la UV, también para todas las universidades estatales que se vieron beneficiadas con la iniciativa. Esta gestión la realizó en su periodo como vicepresidente ejecutivo del Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCH), donde sumó otro importante liderazgo.

Finalmente, el rector Valle señaló que su constante motivación fue velar por la rectitud de sus actos, dado que “un rector no gobierna porque exista un decreto; el gobierno y la legitimidad se gana de otra manera. Se debe honrar la confianza que los demás han puesto en nuestra gestión. Siempre hice el mayor esfuerzo de honrar esa confianza. Me interesa mucho la opinión que pueda dejar en ustedes, porque lo que nos distingue ante todo es el sentido moral. Les agradezco el apoyo”.

Por su parte el decano Ricardo Bravo agradeció al rector su deferencia de dirigirse a la Facultad para despedirse, señalando que a pesar de que no contar con las condiciones para hacerlo de manera presencial, producto de la pandemia, relevó su interés por contactarse con el claustro académico.

“Es un acto de gentileza de parte del rector el querer despedirse de nosotros. Aprovecho a nombre de la Facultad de agradecer su gestión en estos tres períodos. Me tocó estar de decano subrogante cuando la UV estaba sumida en la crisis. Fueron momentos muy difíciles, pero el rector fue capaz de conformar un gran equipo e implementó un trabajo muy bien planificado, de muy buena factura, de tal manera que pudo llevar a la Universidad a un nivel en que hoy día es respetada tanto a nivel nacional como internacional. Y eso es un tremendo logro".

El decano agregó que “también como Facultad hemos recibido mucho respaldo y colaboración del rector Valle. Hay cosas que están aún por abordarse, pero eso será en la etapa siguiente. Ha sido un gran trabajo y no solo en la Universidad, también como autoridad en el Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCH), donde realizó una labor muy importante, con logros valiosos no solo a nivel nacional sino también internacional. Por tanto ha sido muy provechoso para la UV que el rector Aldo Valle haya dirigido a la institución durante estos tres períodos. Te vamos a echar de menos, Aldo”.

Estudios confirman que las algas son una rica fuente de compuestos antivirales

“Hay varios estudios que han identificado compuestos de algas que ayudan a combatir el COVID-19”, sostiene bióloga marina de la Universidad de Valparaíso.

La comunidad científica trabaja a toda máquina en la búsqueda de la cura para Covid-19. El virus SARS-CoV-2 se ha transformado en un asunto de vida o muerte, por lo tanto es urgente encontrar la herramienta biotecnológica idónea que elimine o contrarreste los efectos del coronavirus lo antes posible. Y algunos investigadores han puesto su foco de estudio en el mar, donde se han identificado importantes fuentes de compuestos bioactivos que podrían aportar a la solución de la pandemia

Entre esas fuentes están las algas. En la publicación Milenio 2020, por ejemplo, se señala que una proteína derivada de un alga roja de arrecife de coral, ubicada alrededor de las Islas Canarias, resultó valiosa en la lucha contra el Síndrome Respiratorio de Oriente Medio (MERS, por sus siglas en inglés), un primo directo del SARS-CoV-2.

La bióloga marina Pilar Muñoz, académica de la Escuela de Biología Marina de la Universidad de Valparaíso, especialista en ficología (estudio científico de las algas) destaca el potencial de los recursos algales en el campo de la medicina y la farmacología: “Cada día se descubren más biocompuestos de las algas que nos pueden ayudar a combatir enfermedades provocadas por virus, bacterias e incluso hay compuestos que ayudan a combatir las células cancerígenas”.

Pilar Muñoz, quien también es magíster en Oceanografía, agrega que en la medicina tradicional asiática una gran variedad de algas se ha usado por cientos de años para el tratamiento de la tuberculosis, el reumatismo, los resfríos, la influenza, las heridas y el cáncer. Por su parte, las investigaciones de medicina moderna han llegado a la conclusión que el tratamiento de enfermedades usando algas está basado en las propiedades bioactivas que muchas especies poseen.

“Estas propiedades están basadas en sustancias químicas cuya función inicial es proteger a las algas en contra de ataques de microorganismos y herbívoros. Por lo tanto, las algas han sido identificadas como potenciales ‘minas de oro’ en la búsqueda y extracción de sustancias bioactivas de interés con muchas aplicaciones, especialmente en la industria médica y farmacéutica: antibacterianos, anticancerígenos, fármacos antiobesidad y antivirales, entre otros”.

La investigadora explica que dentro de las propiedades antivirales más estudiadas se encuentra el combate al VIH.

“Existe evidencia de compuestos de algas rojas, verdes y pardas con propiedades anti VIH. Se pueden nombrar los polisacáridos sulfatados, florotaninos, lectinas, diterpenos y péptidos bioactivos como la Kahalalide F. El alga verde Bryopsis sintetiza este polipéptido, lo que explicaría la baja tasa de incidencia de VIH en las zonas de Corea donde el consumo de esta alga es común. En cuanto al virus SARS CoV-2, que provoca el Covid-19, que está impactando a todo el planeta, ya hay varios estudios que han identificado compuestos de algas que ayudan a combatirlo. Por ejemplo, el gel Carragenano producido por la microalga roja Porphyridium sp. logra inhibir la unión o internalización del virus hacia la célula hospedadora. También la microalga Spirulina, conocida por ser un superalimento y su importante aporte de proteínas, está siendo estudiada para combatir el COVID-19 a través de distintas vías. Se ha comprobado su efecto antiviral gracias a la molécula spirulan de calcio. Asimismo, posee un efecto inmunoestimulante, antialérgico, antiinflamatorio y antioxidante”, sostiene.

Investigadores del Centro COSTAR participan en publicación científica sobre la zona costera chilena

Se trata de Eulogio Soto y Patricio Winckler, de Biología Marina e Ingeniería Civil Oceánica, respectivamente.

Los investigadores del Centro de Observación Marino para Estudios de Riesgos del Ambiente Costero (COSTA-R) de la Universidad de Valparaíso Eulogio Soto y Patricio Winckler participaron con sendos capítulos en la publicación científica GEOlibro “La zona costera en Chile: adaptación y planificación para la resiliencia”, que será de consulta obligada para el manejo integrado de la zona costera en Chile.

El doctor Eulogio Soto afirmó que GEOlibro compila a través de 16 artículos los resultados de investigación de destacados especialistas nacionales e internacionales sobre la zona costera, los cuales abordan desde una visión interdisciplinaria las amenazas y riesgos costeros, los problemas de antropización de la costa y el rol de la planificación territorial en la gestión integrada de áreas litorales.

“Este conocimiento actualizado sobre la dinámica de la zona costera y los problemas territoriales que presenta se espera que sirva para relevar la importancia de proteger la diversidad de ambientes costeros y que actualmente se encuentran amenazados o degradados por diversas actividades antrópicas poco reguladas y de regulación poco efectiva”, sostuvo.

Los académicos UV y miembros de COSTA-R aportaron con los capítulos titulados “Servicios ecosistémicos afectados por desastres naturales en la costa y el mar”, a cargo del profesor Eulogio Soto, quien es doctor en Oceanografía y Biología Marina, y “Nuevas metodologías para el estudio de marejadas en Chile”, donde participa Patricio Winckler, doctor en Ingeniería Civil.

Tal como lo señaló el investigador, COSTA-R tiene como objetivos la observación, cuantificación y simulación de fenómenos del medio ambiente marino asociados a riesgos para los habitantes, la infraestructura y los ecosistemas costeros. Está compuesto por investigadores de las facultades de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales y de Ingeniería de la Universidad de Valparaíso, con intereses en el estudio de los procesos físicos, biológicos y químicos de la zona costera.

Finalmente, el doctor Soto indicó que la publicación es un esfuerzo académico de importantes instituciones de educación superior y centros de investigación, como el Instituto de Geografía de la PUC, la Cátedra UNESCO-Cousteau “Formación de Especialistas en Ordenamiento Territorial y Desarrollo Sustentable de la Zona Costera” y el Centro de Investigación para la Gestión Integrada del Riesgo de Desastres, CIGIDEN, cuyo propósito es apoyar el diagnóstico sobre el estado de conservación actual de la zona costera en Chile y motivar la discusión sobre la necesidad de una nueva gobernanza capaz de hacer frente a los desafíos de adaptación en contexto de cambio climático.

Link al libro: https://1drv.ms/u/s!Ar8Yxvk5m_93i3D-TK4srZ99auKs?e=YAmOBc