Estudios confirman que las algas son una rica fuente de compuestos antivirales

“Hay varios estudios que han identificado compuestos de algas que ayudan a combatir el COVID-19”, sostiene bióloga marina de la Universidad de Valparaíso.

La comunidad científica trabaja a toda máquina en la búsqueda de la cura para Covid-19. El virus SARS-CoV-2 se ha transformado en un asunto de vida o muerte, por lo tanto es urgente encontrar la herramienta biotecnológica idónea que elimine o contrarreste los efectos del coronavirus lo antes posible. Y algunos investigadores han puesto su foco de estudio en el mar, donde se han identificado importantes fuentes de compuestos bioactivos que podrían aportar a la solución de la pandemia

Entre esas fuentes están las algas. En la publicación Milenio 2020, por ejemplo, se señala que una proteína derivada de un alga roja de arrecife de coral, ubicada alrededor de las Islas Canarias, resultó valiosa en la lucha contra el Síndrome Respiratorio de Oriente Medio (MERS, por sus siglas en inglés), un primo directo del SARS-CoV-2.

La bióloga marina Pilar Muñoz, académica de la Escuela de Biología Marina de la Universidad de Valparaíso, especialista en ficología (estudio científico de las algas) destaca el potencial de los recursos algales en el campo de la medicina y la farmacología: “Cada día se descubren más biocompuestos de las algas que nos pueden ayudar a combatir enfermedades provocadas por virus, bacterias e incluso hay compuestos que ayudan a combatir las células cancerígenas”.

Pilar Muñoz, quien también es magíster en Oceanografía, agrega que en la medicina tradicional asiática una gran variedad de algas se ha usado por cientos de años para el tratamiento de la tuberculosis, el reumatismo, los resfríos, la influenza, las heridas y el cáncer. Por su parte, las investigaciones de medicina moderna han llegado a la conclusión que el tratamiento de enfermedades usando algas está basado en las propiedades bioactivas que muchas especies poseen.

“Estas propiedades están basadas en sustancias químicas cuya función inicial es proteger a las algas en contra de ataques de microorganismos y herbívoros. Por lo tanto, las algas han sido identificadas como potenciales ‘minas de oro’ en la búsqueda y extracción de sustancias bioactivas de interés con muchas aplicaciones, especialmente en la industria médica y farmacéutica: antibacterianos, anticancerígenos, fármacos antiobesidad y antivirales, entre otros”.

La investigadora explica que dentro de las propiedades antivirales más estudiadas se encuentra el combate al VIH.

“Existe evidencia de compuestos de algas rojas, verdes y pardas con propiedades anti VIH. Se pueden nombrar los polisacáridos sulfatados, florotaninos, lectinas, diterpenos y péptidos bioactivos como la Kahalalide F. El alga verde Bryopsis sintetiza este polipéptido, lo que explicaría la baja tasa de incidencia de VIH en las zonas de Corea donde el consumo de esta alga es común. En cuanto al virus SARS CoV-2, que provoca el Covid-19, que está impactando a todo el planeta, ya hay varios estudios que han identificado compuestos de algas que ayudan a combatirlo. Por ejemplo, el gel Carragenano producido por la microalga roja Porphyridium sp. logra inhibir la unión o internalización del virus hacia la célula hospedadora. También la microalga Spirulina, conocida por ser un superalimento y su importante aporte de proteínas, está siendo estudiada para combatir el COVID-19 a través de distintas vías. Se ha comprobado su efecto antiviral gracias a la molécula spirulan de calcio. Asimismo, posee un efecto inmunoestimulante, antialérgico, antiinflamatorio y antioxidante”, sostiene.

“Un rector no gobierna porque exista un decreto; gobierno y legitimidad se ganan de otra manera"

Aldo Valle se despidió del claustro académico de la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales.


Un emotivo y cercano encuentro virtual tuvo el rector Aldo Valle con el claustro académico de la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales de la Universidad de Valparaíso, en el marco de las reuniones de despedida que ha desarrollado la máxima autoridad universitaria y que sella el término de su gestión.

Dada la crisis sanitaria que golpea al país, la actividad se llevó a cabo a través de una videoconferencia, donde participaron el decano de la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales, doctor Ricardo Bravo; la secretaria de Facultad, Pilar Muñoz, académicos y académicas de la Escuela de Biología Marina.

Durante el encuentro, que se extendió por casi una hora, el rector Valle realizó un recorrido por los principales hitos que marcaron su administración y los logros alcanzados desde el punto de vista financiero, de patrimonio institucional e infraestructura, administrativo y acreditación, por nombrar algunos ejemplo.

“Esto ha sido gracias a la comprensión y apoyo de parte del claustro de académicos y académicas de la Universidad, apoyo que tuve en tres ocasiones. Esta experiencia no la viví como una carga, tampoco como un sacrificio, todo lo contrario debo agradecer el orgullo que me produjo representar a la Universidad durante estos tres períodos de gestión y -desde luego- ustedes son los responsables de haber tenido yo esta valiosa oportunidad, en mi desarrollo como académico y también como persona, porque finalmente uno compromete un proyecto de vida al asumir responsabilidades en una universidad pública, donde no es fácil sacar adelante los objetivos”.

El rector Valle continuó diciendo: “Llegamos durante una crisis. Tratamos de salir adelante en condiciones muy adversas, no solo en lo interno, también había una condición externa en la política pública, como fue la relación del Estado con sus universidades, con limitaciones muy serias. Como universidad fuimos protagónicos en obtener que se incluyera en la Ley de Presupuesto la autorización para que las universidades estatales pudieran contratar créditos de largo plazo para inversión y desarrollo real”.

Tal como lo explicó el rector, antes de esta modificación las universidades solo podían acceder a créditos de corto plazo (cuatro años), condición que las limitaba para aspirar a proyectos de mayor envergadura. Este avance representa uno de los más relevantes logros del rector Valle, no solo para la UV, también para todas las universidades estatales que se vieron beneficiadas con la iniciativa. Esta gestión la realizó en su periodo como vicepresidente ejecutivo del Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCH), donde sumó otro importante liderazgo.

Finalmente, el rector Valle señaló que su constante motivación fue velar por la rectitud de sus actos, dado que “un rector no gobierna porque exista un decreto; el gobierno y la legitimidad se gana de otra manera. Se debe honrar la confianza que los demás han puesto en nuestra gestión. Siempre hice el mayor esfuerzo de honrar esa confianza. Me interesa mucho la opinión que pueda dejar en ustedes, porque lo que nos distingue ante todo es el sentido moral. Les agradezco el apoyo”.

Por su parte el decano Ricardo Bravo agradeció al rector su deferencia de dirigirse a la Facultad para despedirse, señalando que a pesar de que no contar con las condiciones para hacerlo de manera presencial, producto de la pandemia, relevó su interés por contactarse con el claustro académico.

“Es un acto de gentileza de parte del rector el querer despedirse de nosotros. Aprovecho a nombre de la Facultad de agradecer su gestión en estos tres períodos. Me tocó estar de decano subrogante cuando la UV estaba sumida en la crisis. Fueron momentos muy difíciles, pero el rector fue capaz de conformar un gran equipo e implementó un trabajo muy bien planificado, de muy buena factura, de tal manera que pudo llevar a la Universidad a un nivel en que hoy día es respetada tanto a nivel nacional como internacional. Y eso es un tremendo logro".

El decano agregó que “también como Facultad hemos recibido mucho respaldo y colaboración del rector Valle. Hay cosas que están aún por abordarse, pero eso será en la etapa siguiente. Ha sido un gran trabajo y no solo en la Universidad, también como autoridad en el Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCH), donde realizó una labor muy importante, con logros valiosos no solo a nivel nacional sino también internacional. Por tanto ha sido muy provechoso para la UV que el rector Aldo Valle haya dirigido a la institución durante estos tres períodos. Te vamos a echar de menos, Aldo”.

Divulgación científica de verano: “Los hábiles colaos de la Antártica”

Se realizaron jornadas de verano de divulgación sobre diversidad antártica incluyendo a los parásitos, de acuerdo a las actividades programadas en el proyecto INACH RT 32-16 a cargo de la Prof. Gabriela Muñoz.

Las jornadas de divulgación fueron efectuadas en la quinta región, entre el 8 y 27 febrero 2020, las que estuvieron enfocadas a niñas y niños entre 6 a 12 años de edad. Las actividades tuvieron como finalidad que los niños y niñas conocieran las características del ambiente antártico y los organismos vivientes, particularmente de los animales parásitos típicos de peces. Para este aprendizaje, hubo apoyo de elementos visuales y entrega de material didáctico.

EL 8 de febrero se realizó la primera sesión en la Junta de Vecinos de Forestal en la que participaron 25 niñas y niños. Las otras sesiones fueron realizadas en el Museo de Historia Natural de Valparaíso, los días 19, 20, 26 y 27 de febrero, donde participaron más de 70 niñas y niños acompañados de sus madres y/o padres.

Las actividades fueron organizadas y guiadas por profesionales del equipo de la Fundación, CIDEMAR (Pía León, Mauricio Fuentes, María José Jeneral y María José Ochoa).

Divulgacion 8 de febrero
Museo
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Investigadores del Centro COSTAR participan en publicación científica sobre la zona costera chilena

Se trata de Eulogio Soto y Patricio Winckler, de Biología Marina e Ingeniería Civil Oceánica, respectivamente.

Los investigadores del Centro de Observación Marino para Estudios de Riesgos del Ambiente Costero (COSTA-R) de la Universidad de Valparaíso Eulogio Soto y Patricio Winckler participaron con sendos capítulos en la publicación científica GEOlibro “La zona costera en Chile: adaptación y planificación para la resiliencia”, que será de consulta obligada para el manejo integrado de la zona costera en Chile.

El doctor Eulogio Soto afirmó que GEOlibro compila a través de 16 artículos los resultados de investigación de destacados especialistas nacionales e internacionales sobre la zona costera, los cuales abordan desde una visión interdisciplinaria las amenazas y riesgos costeros, los problemas de antropización de la costa y el rol de la planificación territorial en la gestión integrada de áreas litorales.

“Este conocimiento actualizado sobre la dinámica de la zona costera y los problemas territoriales que presenta se espera que sirva para relevar la importancia de proteger la diversidad de ambientes costeros y que actualmente se encuentran amenazados o degradados por diversas actividades antrópicas poco reguladas y de regulación poco efectiva”, sostuvo.

Los académicos UV y miembros de COSTA-R aportaron con los capítulos titulados “Servicios ecosistémicos afectados por desastres naturales en la costa y el mar”, a cargo del profesor Eulogio Soto, quien es doctor en Oceanografía y Biología Marina, y “Nuevas metodologías para el estudio de marejadas en Chile”, donde participa Patricio Winckler, doctor en Ingeniería Civil.

Tal como lo señaló el investigador, COSTA-R tiene como objetivos la observación, cuantificación y simulación de fenómenos del medio ambiente marino asociados a riesgos para los habitantes, la infraestructura y los ecosistemas costeros. Está compuesto por investigadores de las facultades de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales y de Ingeniería de la Universidad de Valparaíso, con intereses en el estudio de los procesos físicos, biológicos y químicos de la zona costera.

Finalmente, el doctor Soto indicó que la publicación es un esfuerzo académico de importantes instituciones de educación superior y centros de investigación, como el Instituto de Geografía de la PUC, la Cátedra UNESCO-Cousteau “Formación de Especialistas en Ordenamiento Territorial y Desarrollo Sustentable de la Zona Costera” y el Centro de Investigación para la Gestión Integrada del Riesgo de Desastres, CIGIDEN, cuyo propósito es apoyar el diagnóstico sobre el estado de conservación actual de la zona costera en Chile y motivar la discusión sobre la necesidad de una nueva gobernanza capaz de hacer frente a los desafíos de adaptación en contexto de cambio climático.

Link al libro: https://1drv.ms/u/s!Ar8Yxvk5m_93i3D-TK4srZ99auKs?e=YAmOBc

Bióloga marina promueve importancia de las algas en polo gastronómico de Valparaíso

La actividad incluyó charla, degustación y una experiencia en realidad aumentada en el hábitat mismo de estos organismos acuáticos.

Con el objetivo de difundir el potencial nutricional y económico de los recursos algales de la región, la académica de la Escuela de Biología Marina de la Universidad de Valparaíso, Pilar Muñoz, participó en el evento “Sumerge tus sentidos”, una experiencia que unió la difusión científica con la gastronómica y la realidad virtual.

La actividad se llevó a cabo en el restaurante Mar de Amores, ubicado en las faldas del Cerro Alegre de la ciudad puerto y contó con una importante asistencia de público, que superó las cincuenta personas.

La profesora Muñoz estuvo a cargo de la charla “Recursos algales de Valparaíso: Un patrimonio natural”, en la que destacó la variedad, los beneficios y el valor nutritivo de estos milenarios alimentos.

“Las algas son sumamente importantes para la vida en el planeta. Ellas brindan beneficios económicos y servicios ecosistémicos tan relevantes como: aportar en la producción de oxígeno (O2), absorben el dióxido de carbono (CO2), secuestran el biogás, protegen el medio ambiente, a través de la degradación de sustancias contaminantes y también actúan como una barrera natural al oleaje, entre otros ejemplos”, sostuvo.

Las algas son seres vivos de presencia muy antigua en nuestro planeta, que contribuyeron incluso a hacerlo habitable para la vida humana. En este punto, la profesora Pilar advirtió que existen registros de algas que se consumieron como alimentos y de forma medicinal desde hace unos catorce mil años atrás.

“Como recurso hidrobiológico se usa no solo como alimento, también como bioproducto para uso industrial y biocombustible de tercera generación. Su valor nutricional es muy positivo para la salud, ya que aporta pocas calorías, pero bastante fibra dietética (hasta un 50%), como también su contribución es importante en proteínas, lípidos y vitaminas A, B12 y C, minerales y ácidos grasos como omega 3 y omega 6. Chile es el séptimo exportador de algas en el mundo, con una producción de 430 mil toneladas al año”.

En la región de Valparaíso destaca la variedad de algas disponibles como: Huiro, Cochayuyo, Luga Cuchara, Pelillo, Luga Negra y Chasca.

“Estoy muy contenta por la gran convocatoria que tuvo el evento. Hubo más de cincuenta personas que vinieron a experimentar con las algas. Me gustó también la participación del público, se mostraron muy interesados haciendo preguntas. Creo que la gran mayoría se atrevió a probar las algas y a todos les gustó la propuesta gastronómica realizada en este lugar. Es un gran triunfo. Espero que todos aquellos que vinieron consideren a las algas como un recurso alimenticio en su dieta, que le den el valor que tienen y también que ayuden a conservarlas, porque, como lo señalé en la presentación, sin océanos no hay algas y sin algas la vida no sería igual”, afirmó la bióloga marina.

Luego de la charla continuó la degustación gastronómica, que combinó diferentes texturas y temperaturas con preparaciones originales como empanadas de cóctel rellenas con mix de algas con queso de cabra y parmesano, siguieron unas croquetas de cochayuyo con piure y pebre de ulte y luego de postre se ofreció corazón de hojarasca con mermelada de cochayuyo.

El evento terminó con una experiencia de inmersión en el fondo del mar, a través de lentes de realidad aumentada, a cargo de Almagico VR, donde las personas exploraron la biodiversidad marina en el hábitat algal.