Carrera de Biología Marina rompe récord anterior de postulaciones

 

Ciento veinte jóvenes postularon al programa académico que ofrece 50 vacantes. Setenta y tres de ellos lo hicieron en primera opción.

Superando las expectativas de años anteriores, la carrera de Biología Marina rompió varios récords en el Proceso de Admisión 2019. En primer lugar, el número de postulantes al programa alcanzó los 122 candidatos, además 73 de ellos lo hicieron en primera opción, quedando matriculados un total de 54 jóvenes. El puntaje más alto de ingreso fue de 743 puntos ponderados.

Ricardo Bravo, decano de la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales, unidad que imparte la carrera en la Universidad de Valparaíso, señaló que este proceso ha sido uno de los más exitosos de los últimos cinco años.

“Nos parece excelente, hemos obtenido resultados muy buenos este año. De acuerdo a los antecedentes que nos presentaron desde el nivel central de la Universidad, con estudios estadísticos de los últimos cinco años, este año sería el mejor, en cuanto a postulantes y puntajes. Hemos tenido muy buenos puntajes, el primero ponderó 743 puntos y muchos muy cercanos al máximo, por lo tanto no solo destacamos la cantidad de estudiantes que postularon a la carrera, sino también valoramos la calidad, en el sentido del buen rendimiento obtenido en la PSU.”

El decano agregó que los buenos resultados, si bien se explican a partir de distintas variables, algunos de los elementos a considerar son “el trabaja de promoción que se realiza durante todo el año en la Facultad, con visitas a colegios, donde damos a conocer el qué hacer del biólogo marino y la participación de nuestros profesores en distintos eventos de vinculación como charlas, ferias, seminarios, congresos orientados a la comunidad escolar y su entorno. También hemos mejorado nuestra página web, que es bastante ágil y amigable, tenemos muchas visitas y es una ventana donde los estudiantes se pueden interiorizar de los que estamos haciendo en investigación, docencia y actividades de vinculación”.

El director de la Escuela de Biología Marina, profesor Pablo Muñoz, reconoció estar gratamente sorprendido con el desarrollo del proceso de este año, dado que si bien esperaban una buena convocatoria, el resultado final fue más que lo esperado. “Este resultado es una consecuencia del trabajo diario que se lleva a cabo en la Facultad, el cual se realiza gracias al compromiso de nuestros profesores. A eso se suma el peso que tiene la historia de la carrera de Biología Marina y de la Facultad, en el país y Sudamérica, que influye bastante al momento de decidir. Todos los indicadores mejoraron desde el promedio, el número de postulantes por cupo, el puntaje máximo y mínimo, incluso la lista de espera, que alcanzó a los 55 estudiantes”.

La estudiante de último año de Biología Marina, Almendra Hidalgo, acotó que: “yo creo que Biología Marina es el pilar base para cualquier persona que le interese seguir estudiando algo relacionado con la ciencia en general, porque las asignaturas de nuestra carrera son muy parecidas a las de Licenciatura en Ciencias. Es como una pincelada general de muchas cosas. Además, Biología Marina es una carrera que ofrece muchas oportunidades de desarrollo profesional, desde llegar a ser educadora ambiental hasta científico, pero también puedes ser buzo, generar emprendimientos personales, asesor científico y un largo etcétera”.

 

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Con apoyo de NatGeo científicos chilenos y argentinos emprenden inédita expedición a la Antártica

Explorar, documentar y ayudar a proteger los ecosistemas marinos en la Península Antártica corresponden a algunos de los principales objetivos de la inédita alianza entre los gobiernos de Chile y Argentina en conjunto con el programa Pristine Seas de NatGeo y que este domingo comenzó a vivir sus primeras horas con el zarpe de la OPV Fuentealba de la Armada de Chile desde el puerto de Punta Arenas con rumbo al territorio polar.

El propósito de la expedición “es llenar los vacíos científicos realizando investigaciones con metodologías y equipos nunca antes utilizados en esta región y explorando la conectividad biogeográfica de la fauna y flora marina antártica con las de Tierra del Fuego y las islas vecinas.”.

Trabajando con científicos marinos de todo el mundo, el equipo de la expedición viaja desde la isla Rey Jorge, a través de las Islas Shetland del Sur, y los fiordos de la costa Danco y la isla Doumer. Para explorar completamente el área, el equipo está realizando estudios de buceo para medir y describir la abundancia y diversidad de peces, así como la vida en el fondo marino, incluidas las macroalgas y los invertebrados. El equipo también está utilizando cámaras de aguas profundas para explorar el reino de aguas profundas en gran parte desconocido que rodea a la Península Antártica, específicamente en torno a características geológicas únicas, como cañones submarinos, montañas submarinas y crestas.

Fuente: prensaantartica.com

Profesora de FACIMAR realiza estancia de investigación en Centro de Investigación Aplicada al Mar (CIAM), Arica

La Dra. Claudia A. Bustos estuvo dos semanas realizando experimentos con huevos vivos de anchoveta
Una colaboración de investigación entre el Centro de Investigación Aplicada al Mar (CIAM), la Universidad de Tarapacá y FACIMAR, fue llevada a cabo en Arica durante Diciembre de 2018. Esta consistió en una serie de experimentos con material vivo recolectado en embarcaciones costeras, con el objetivo de determinar la influencia parental (principalmente materna) en la sobrevivencia y rasgos de historia de vida temprana, como tamaño de eclosión, tamaño del saco vitelino y tiempo de alimentación endógena, de la anchoveta Engraulis ringens. Estos experimentos se realizaron en dependencias de CORPESCA, en Arica. La Dra. Bustos colaboró con los investigadores Dr. (c) Roberto Ávila-Palape y Alejandra Pizarro, del CIAM y Universidad de Tarapacá.

Adicionalmente, esta colaboración posibilitará la estancia de estudiantes de Biología Marina de FACIMAR para realización de prácticas profesionales y la  realización de tesis en el ámbito de la acuicultura de peces marinos no salmonídeos.

Plásticos y pilas: los principales desechos que amenazan a los ecosistemas marinos

Se estima que para el 2020 la producción de plásticos superará las 500 millones de toneladas anuales.

El doctor en Biología Marina y académico de la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales de la Universidad de Valparaíso Mario Herrera, quien además es especialista en derecho marítimo ambiental, en el contexto de la entrada en vigencia de la ley que sancionará a quienes boten basura en las playas precisó que toda norma que venga a colaborar con la preservación del ecosistema marino, debe ser considerada como bienvenida. “Más aun, cuando hoy en día no existen instrumentos que permitan sancionar el delito propiamente tal sobre el medio ambiente, ya que es preciso recordar que la gran mayoría de la regulación ambiental marítima se encuentra amparada principalmente en normas de carácter administrativo y solo existen algunas figuras de carácter penal que han sido establecidas por leyes especiales” advirtió el profesor Herrera.

El doctor Herrera agrega que “aun cuando existirán detractores respecto a la forma como fue dispuesta esta nueva disposición, la cual está incluida en el artículo 494 de nuestro Código Penal, atendiendo que representa una figura delictiva que solo es sancionada como infracción, ya que está inserta en el Título “De las Faltas”, representa un paso más para impedir que nuestras costas y, en definitiva, nuestro ecosistema marino se siga viendo afectado por los distintos tipos de residuos y basuras que son arrojados a este medio y que son difíciles de controlar cuando son ingeridas por los organismos marinos que conforman nuestro patrimonio natural”.

Respecto a los efectos de los desechos en los ecosistemas marinos, el profesor de la Escuela de Biología Marina UV explica que en términos generales las basuras poseen diferentes formas de impacto sobre los ecosistemas marinos, lo cual dependerá de su naturaleza y composición, “ya que muchas de ellas están constituidas por residuos sólidos, como los plásticos, pero también existen otros cuyo contenido es más perjudicial, como las baterías y pilas, cuyos contaminantes pueden afectar significativamente un cuerpo de agua receptor, como lo constituyen los bifenilos policlorados”.

Siguiendo las palabras del académico, en cuanto a los plásticos es preciso considerar que su producción global ha aumentado en los últimos cincuenta años, y en especial en las últimas décadas. De esta forma, entre el año 2002 al 2013 esta producción se incrementó en un 50 por ciento: de 204 millones de toneladas en 2002 a 299 millones de toneladas en 2013; estimándose que en el año 2020 se logre superar las 500 millones de toneladas anuales, lo que supondría un 900 por ciento más que los niveles de 1980 (Fuente: Ecologistas en acción, 2017).

“Los plásticos son polímeros procedentes del petróleo combinados con otras sustancias, entre las cuales se encuentran diferentes aditivos que son los que le confieren las propiedades deseadas en cuanto a su textura, resistencia a la temperatura, maleabilidad, estabilidad y brillo, entre otras características. Por consiguiente, la degradación de estos plásticos está sujeta a una serie de condiciones que no se dan en el medio marino. Por esta razón, tanto unos como los otros pueden ser una fuente de entrada de microplásticos al medio ambiente, especialmente cuando no son desechados correctamente y son expuestos a las condiciones biológicas, químicas y físicas que los deterioran y los fragmentan”, sostuvo Mario Herrera.