Plásticos y pilas: los principales desechos que amenazan a los ecosistemas marinos

Se estima que para el 2020 la producción de plásticos superará las 500 millones de toneladas anuales.

El doctor en Biología Marina y académico de la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales de la Universidad de Valparaíso Mario Herrera, quien además es especialista en derecho marítimo ambiental, en el contexto de la entrada en vigencia de la ley que sancionará a quienes boten basura en las playas precisó que toda norma que venga a colaborar con la preservación del ecosistema marino, debe ser considerada como bienvenida. “Más aun, cuando hoy en día no existen instrumentos que permitan sancionar el delito propiamente tal sobre el medio ambiente, ya que es preciso recordar que la gran mayoría de la regulación ambiental marítima se encuentra amparada principalmente en normas de carácter administrativo y solo existen algunas figuras de carácter penal que han sido establecidas por leyes especiales” advirtió el profesor Herrera.

El doctor Herrera agrega que “aun cuando existirán detractores respecto a la forma como fue dispuesta esta nueva disposición, la cual está incluida en el artículo 494 de nuestro Código Penal, atendiendo que representa una figura delictiva que solo es sancionada como infracción, ya que está inserta en el Título “De las Faltas”, representa un paso más para impedir que nuestras costas y, en definitiva, nuestro ecosistema marino se siga viendo afectado por los distintos tipos de residuos y basuras que son arrojados a este medio y que son difíciles de controlar cuando son ingeridas por los organismos marinos que conforman nuestro patrimonio natural”.

Respecto a los efectos de los desechos en los ecosistemas marinos, el profesor de la Escuela de Biología Marina UV explica que en términos generales las basuras poseen diferentes formas de impacto sobre los ecosistemas marinos, lo cual dependerá de su naturaleza y composición, “ya que muchas de ellas están constituidas por residuos sólidos, como los plásticos, pero también existen otros cuyo contenido es más perjudicial, como las baterías y pilas, cuyos contaminantes pueden afectar significativamente un cuerpo de agua receptor, como lo constituyen los bifenilos policlorados”.

Siguiendo las palabras del académico, en cuanto a los plásticos es preciso considerar que su producción global ha aumentado en los últimos cincuenta años, y en especial en las últimas décadas. De esta forma, entre el año 2002 al 2013 esta producción se incrementó en un 50 por ciento: de 204 millones de toneladas en 2002 a 299 millones de toneladas en 2013; estimándose que en el año 2020 se logre superar las 500 millones de toneladas anuales, lo que supondría un 900 por ciento más que los niveles de 1980 (Fuente: Ecologistas en acción, 2017).

“Los plásticos son polímeros procedentes del petróleo combinados con otras sustancias, entre las cuales se encuentran diferentes aditivos que son los que le confieren las propiedades deseadas en cuanto a su textura, resistencia a la temperatura, maleabilidad, estabilidad y brillo, entre otras características. Por consiguiente, la degradación de estos plásticos está sujeta a una serie de condiciones que no se dan en el medio marino. Por esta razón, tanto unos como los otros pueden ser una fuente de entrada de microplásticos al medio ambiente, especialmente cuando no son desechados correctamente y son expuestos a las condiciones biológicas, químicas y físicas que los deterioran y los fragmentan”, sostuvo Mario Herrera.

Proponen instaurar el Día Nacional de la Acuicultura

La iniciativa presenta como fecha tentativa el 30 de noviembre, día en que se conmemora a la industria a nivel mundial.

Con el objetivo de contribuir a que la comunidad conozca y entienda la relevancia de la actividad acuícola en Chile, el Comité Oceanográfico Nacional (CONA), junto a la Universidad de Valparaíso y con el apoyo de autoridades sectoriales, realizó un acto para proponer el 30 de noviembre como Día Nacional de la Acuicultura.

El lanzamiento de la propuesta se llevó a cabo en el marco de un simposio con destacados conferencistas, que relevaron el rol de la industria acuícola en la economía nacional y sus aportes en el ámbito social y medioambiental.

Tal como lo destacaron los expositores, quienes también participaron en una mesa redonda que moderó la investigadora UV Doris Oliva, hoy la acuicultura representa la tercera actividad económica más importante de Chile. El país se sitúa en una posición privilegiada a nivel mundial por cuanto es el segundo productor de salmón después de Noruega, el primer país productor de trucha arcoíris, segundo productor de choritos después de China y es el primer exportador de choritos, según cifras de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura). Además, Chile está dentro del ranking de los diez principales países acuicultores del mundo.

Al acto, que se efectuó en el auditorio Héctor Etcheverry de la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales de la Universidad de Valparaíso, asistieron el decano Ricardo Bravo; el secretario ejecutivo del CONA, Juan Fierro; el jefe de la División Acuicultura de la Subsecretaria de Pesca y Acuicultura, Eugenio Zamorano; el presidente del Grupo de Trabajo Acuicultura (GT ACU) del CONA, Marcelo Campos; la jefa del departamento de Gestión de Programas de Fiscalización de Acuicultura de la Subdirección de Acuicultura de Sernapesca, Paulina Isler; y el presidente de la Sociedad Chilena de Acuicultura, Antonio Vélez, junto a autoridades universitarias y académicas, investigadores, estudiantes e invitados especiales.

El decano Ricardo Bravo valoró la iniciativa. Según sus palabras, la actividad acuícola es uno de los motores económicos del país: “Esta industria genera una cantidad de trabajo enorme y además colabora con algo importantísimo hoy en día en el mundo, que es contribuir a la seguridad alimentaria. Estamos viviendo una situación compleja a nivel mundial por el crecimiento exponencial de la población y la escasez de alimentos, entre otras amenazas. Todo esto se confabula para que se genere una situación compleja a nivel económico. Y en este caso la acuicultura tiene un rol fundamental. Lamentablemente, en Chile ciertos sectores de la población le dan una connotación un tanto negativa, pero eso tendría ir mejorando, porque las cosas se están haciendo bien ahora. De hecho, hay más fiscalización y una acuicultura sostenible. Estos avances hay que darlos a conocer y la Universidad debe jugar un papel importante en este aspecto”.

Por su parte Marcelo Campos, presidente del Grupo de Trabajo Acuicultura (GT ACU) del CONA y uno de los impulsores de la iniciativa, señaló que “con esta celebración, que esperamos sea la primera de muchas, pretendemos contribuir a que la comunidad comprenda la importancia de la acuicultura en nuestro país y el mundo, como asimismo que advierta el compromiso de ésta con el desarrollo sostenible, la investigación científica y tecnológica, la innovación, la creación de riquezas y el bienestar tanto de los ecosistemas como de la sociedad civil”.

Paulina Isler también apoyó la iniciativa: “Somos un país pionero, el segundo a nivel mundial en salmónidos y estamos en el ranking de los diez principales exportadores acuícolas del mundo. Para nosotros instaurar el Día Nacional de la Acuicultura es muy motivador. Recibimos muchas visitas extranjeras que quedan asombradas con lo que hemos avanzado en materias de regulación y control sanitario y ambiental. También a nivel productivo destacamos en innovación y tecnología. Lo veo como una gran oportunidad para seguir avanzando”.

Las extraordinarias condiciones naturales del país para el desarrollo de la acuicultura de manera sustentable, junto a su crucial importancia para el futuro de la humanidad, representan para Chile una oportunidad de crecimiento en un área en que ya se ha consolidado como un referente en la industria a nivel mundial. Por eso los impulsores de la iniciativa esperan que la propuesta presentada en la Universidad de Valparaíso tenga una buena acogida de parte de las autoridades.

Conferencias

Las conferencias que se dictaron durante la jornada fueron:
“Gestión sanitaria y ambiental de la acuicultura: visión de la autoridad”, a cargo de Paulina Isler.
“La acuicultura y su aporte en la economía nacional”, por Alfredo Valenzuela, consultor y empresario.
“Acuicultura de pequeña escala: oportunidades y desafíos”, por Eugenio Zamorano.
“Diversificación acuícola en la macrozona norte: oportunidades y desafíos”, a cargo de Antonio Vélez.
“Modelos colaborativos para una acuicultura sustentable”, por Axel Klimpel, director ejecutivo de Aqua Pacífico.

 

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El increíble sistema visual del ostión: puede tener más de noventa ojos

Joven científica de la UV estudia al molusco, que tiene una mirada telescópica y dos retinas.

Una maravilla de la naturaleza es el sistema visual que posee el ostión. Al decir esto muchos se preguntarán: ¿el ostión tiene ojos? Pues sí. Y no solo un par. Dependiendo de su tamaño puede llegar a tener más de noventa ojos, por ejemplar. Así lo señala la joven científica Alejandra Díaz, bióloga marina, titulada de la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales UV, quien lleva a cabo una investigación —única en Chile— sobre la visión del ostión del norte (Argopecten purpuratus).

El estudio lo realiza en el Laboratorio de Electrofisiología de la Universidad de Valparaíso (UV), que dirige el doctor Oliver Schmachtenberg.

“Efectivamente estamos hablando de un sistema visual muy complejo para un invertebrado. Los ostiones tienen entre sesenta y noventa ojos, pero ayer contabilicé 96 ojos en un individuo. Hay especies que pueden llegar a tener 200 ojos. Otra curiosidad del ostión son sus dos retinas, que se ubican en la parte superior e inferior de cada ojo. A esto se suma otra característica que lo hace único: en la parte posterior del ojo tiene un espejo de cristales de guanina, que funciona de manera similar a las características ópticas de un telescopio, es decir reflectan los rayos de luz que llegan al ojo del animal, que habita en el fondo marino”, sostiene.

Los ojos del ostión son de color azul intenso y se ubican en el borde superior e inferior de su manto (tejido blando que recubre el interior de la concha). Gracias a sus retinas el ostión puede detectar la presencia de un depredador y escapar, pero también es capaz de identificar cambios más lentos que se dan en su medio ambiente, como por ejemplo la presencia de microalgas, nutrientes fundamentales en su dieta alimenticia.

Alejandra Díaz continua diciendo “la capa de cristales de guanina reflejan la luz y la derivan a las retinas. Los rayos de longitud de onda larga se reflejan en la Alejandra Díaz bióloga marina Pequeñoretina distal, localizada en la zona superior del ojo y los rayos de longitud de onda corta se reflejan en la retina proximal, ubicada en la parte inferior del ojo”, advierte.

La joven científica enfocará su estudio en la retina proximal. Si bien la visión de este invertebrado no es similar a la del ser humano, “la idea principal es estudiar cuál es la función de la esta retina proximal, dado que tiene características típicas de la retina de invertebrados, de los cuales se desconoce a ciencia cierta cuáles son los elementos de la cascada de fototransducción (proceso molecular que ocurre entre la llegada del fotón de luz y la respuesta que se produce en el ojo) involucrados en la señal visual,”, afirma.

Alejandra Díaz estudia desde hace un tiempo el ostión del norte. En el pregrado comparó el ADN del ostión, en sus distintas etapas de desarrollo y propuso una técnica más efectiva y rápida para identificar a la especie en su fase larval. Ese estudio le permitió no solo saber más sobre el ostión, sino también ingresar al programa de Magister en Neurociencia de la Universidad de Valparaíso, en el cual ya está desarrollando su trabajo de tesis.

La UV participará en expedición científica a zonas marinas desconocidas

La exploración se realizará con la más moderna tecnología que trae Japón a los mares del Pacífico Sureste.

Con lo más avanzado de la tecnología oceanográfica nipona, un grupo de científicos liderado por el biólogo marino Eulogio Soto, académico de la Universidad de Valparaíso, realizarán una inédita expedición al océano profundo aún desconocido del Pacífico Sureste.

El crucero de investigación se llevará a cabo gracias al apoyo de la Agencia Japonesa de Ciencia y Tecnología Marina-Terrestre (JAMSTEC), institución líder a nivel mundial en investigación y tecnología oceanográfica y ciencias de la tierra. La agencia cuenta con el R/V Mirai, uno de los más modernos buques oceanográficos del mundo, equipado con instrumental de primera línea para la investigación.

La embarcación japonesa mide 128 metros de eslora y 19 de manga, zarpará el 27 de enero de 2019, desde el puerto de Valparaíso y se dirigirá al área de estudio ubicada en la Fosa de Atacama y los montes submarinos situados en Nazca- Desventuradas, Salas y Gómez y Rapa Nui, recalando finalmente en Tahiti, totalizando 35 días de navegación. Así lo detalla el investigador, quien es PhD en Oceanografía y Biología Marina de la Universidad de Southampton y además académico de la Facultad Ciencias del Mar y de Recursos Naturales UV.

“La expedición justamente abarcará la zona donde se han creado los últimos parques marinos por el gobierno de Chile. Es una de las regiones más desconocidas del planeta. Existe un vacío importante de información en esa área, tanto de los procesos físico-químicos como de la biodiversidad de la columna de agua y del fondo marino. Por esta razón existe un alto interés de la comunidad científica internacional por este viaje”, sostiene.

El científico explica que es una oportunidad única participar en esta expedición. Primero porque nuestro país no cuenta con los instrumentos adecuados para el estudio del océano profundo y no posee el avanzado equipamiento que ofrece Japón a los científicos de esta expedición y en segundo término por la colaboración internacional que se generará con otros científicos, lo que permitirá ejecutar distintos objetivos.

Eulogio Soto agrega que dentro de los objetivos del estudio destaca el poder investigar la oceanografía biológica del lugar, “pretendemos estudiar la biodiversidad, ecología, conectividad genética y biogeografía de montes submarinos. Además, se van a estudiar las comunidades de organismos invertebrados, que habitan los montes submarinos; el plancton, la oceanografía física y química del agua y los sedimentos”, detalla.

“Nosotros vamos a tomar muestras del fondo marino y también se realizarán registros audiovisuales. Además, cada grupo científico contará con una serie de instrumentos, que tienen por objetivo recolectar información física, química y biológica. Para cada propósito existe un instrumento distinto y nosotros nos estaremos focalizando principalmente en la obtención de muestras de fondo con objetivos biológicos y genéticos”.

Finalmente, el académico comenta que existen fundadas expectativas en la expedición respecto de encontrar un importante número de especies nuevas para la ciencia, además de valiosa información sobre cómo es la vida en esos desconocidos ambientes profundos.

En el grupo de trabajo del Dr Soto colaboran los científicos Eduardo Quiroga (PUCV), Greg Rouse (University of California) y Jeroen Ingels (Florida State University). En la expedición también participarán científicos de la Universidad Católica del Norte (J. Sellanes), Universidad de Tokio, University of Texas y Universidad de Concepción, entre otras instituciones.

Equipamiento único en Chile potenciará estudios de la UV en el océano

Se trata del miniBAT, adjudicado en el Concurso FONDEQUIP de CONICYT por el equipo liderado por el académico Manuel Castillo.

Como único en Chile se posiciona miniBAT, un mini sumergible que fortalecerá los estudios oceánicos en el país y que se transforma en la nueva apuesta de la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales de la Universidad de Valparaíso luego de ser adquirido gracias a la adjudicación de la propuesta del VI Concurso Fondequip de CONICYT liderado por el académico Manuel Castillo.

De acuerdo a lo expuesto en el proyecto, el miniBAT es un sistema enfocado en adquirir datos de las condiciones ambientales en forma continua durante todo el trayecto de una embarcación de cualquier tamaño y que, además, al ser comparado por otros similares, tiene la ventaja de tener menos costos asociados a su funcionamiento, presenta mayor seguridad del sistema, versatilidad y un fácil y práctico uso.

Así lo explicó el también investigador del Centro de Observación Marino para Estudios de Riesgos del Ambiente Costero (COSTA–R) de la UV, quien indicó que “se trata de un instrumental que es capaz de medir en forma eficaz la temperatura, la salinidad, el oxígeno, la fluorescencia y el PH en la columna de agua y especialmente la profundidad del océano”.

Agregó que “la diferencia con otros equipos es que es un aparato que podemos remolcar, es más fácil para trasladar. Ya sea que vayamos a una embarcación grande o pequeña, al estar conectado a un cable este equipo lo podemos llevar atrás trasladándolo de forma más eficaz. Además, los gastos operacionales para su uso son mínimos”.

Monitoreo efectivo

El investigador destaca lo riguroso del instrumento, el cual a su vez se maneja con un computador especialista en la materia y adecuado para el área de investigación. “Le hacemos seguimiento al equipo en tiempo real, revisando sus mediciones y viendo cómo cambian las condiciones del océano. Este equipo viene con su propio computador, el cual contiene un software que mantiene su funcionamiento”, dijo Manuel Castillo, quien también pertenece a la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales.

El proyecto indica que el sistema está adecuado para adquirir datos de las condiciones ambientales en forma continua sin tener necesidad de detenerse en puntos discretos de un área, por lo que puede contribuir a resolver necesidades y emergencias, realizando mediciones asociadas al recorrido de una mancha de contaminantes o estudiar la mortandad de salmones.

Colaboración interinstitucional

El proyecto Fondequip cuenta con la Universidad de Valparaíso como institución principal y con las universidades Católica del Norte, de Concepción, Austral y de Los Lagos como asociadas. Los fines del proyecto son contribuir con la investigación en el campo oceanográfico del país.

“Lo que buscamos principalmente es generar información para eventualmente poner a prueba algunas hipótesis de procesos que están ocurriendo en el océano y con esa misma información apoyar en el desarrollo de estudiantes de pre y postgrado, así como generar nuevos proyectos y postular a iniciativas tanto nacionales como internacionales”, enfatizó Castillo.

En relación al apoyo de las demás universidades, manifestó que “tenemos conexiones asociadas al proyecto a través de las instituciones asociadas que van a utilizar también este equipamiento. Cuando lo utilicen por lo general no sólo irá el aparato, sino que nosotros como UV seremos los encargados de entregarles personal capacitado para utilizarlo”.

“Todos tenemos preocupaciones en el área de los fiordos y en el fondo cuando se planteó este proyecto, su importancia y lo que significaría para los avances en la investigación del área, la respuesta a participar fue positiva. Hay una inter institucionalidad entre nosotros, pero en el fondo lo que buscamos es crear un entendimiento de los procesos oceanográficos que están ocurriendo en este momento y que nos preocupan a todos”, puntualizó.


Vea aquí el video del primer lanzamiento al mar del miniBAT