Biólogo marino UV se incorpora como investigador de la principal autoridad mundial en conservación de la vida natural

El profesor Francisco Concha fue invitado a participar en el grupo de expertos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

En consideración de su importante trayectoria nacional e internacional como especialista en condrictios, Francisco Concha fue invitado a integrar el grupo de investigadores de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

 La UICN es considerada la principal autoridad del planeta sobre el estado de conservación del mundo natural y es un referente-guía para alentar, influir y ayudar a las sociedades a tomar las medidas necesarias para salvaguardar la integridad y diversidad de la naturaleza y asegurar que cualquier uso de los recursos naturales sea equitativo y ecológicamente sostenible.

 El profesor Concha, quien es académico de la Escuela de Biología Marina de la Universidad de Valparaíso e investigador principal del Laboratorio Chondrolab, dedicado al estudio de peces cartilaginosos (tiburones, rayas y quimeras) se mostró muy contento con la noticia.

 “Me han invitado (y acepté) a ser parte del Grupo de Especialistas en Tiburones (SSG, por sus iniciales en inglés) de la UICN. Esto significa que voy a ser parte de las evaluaciones futuras del estado de conservación de condrictios de distintas partes del mundo”, adelantó.

 Además, el investigador reconoció que “es una muy buena noticia en lo personal, pero también a nivel institucional, dado el prestigio internacional del grupo”.

El académico explicó que la UICN está conformada por científicos expertos en distintos grupos de organismos en todo el mundo, los que proveen de información objetiva de referencia a estados, organismos gubernamentales, ONG y organizaciones de pueblos indígenas. Actualmente cuenta con más de 10 mil expertos internacionales, consolidándose como la red ambiental más grande y más diversa del mundo. Desde 1948 (año de su creación) ha impulsado y promovido soluciones basadas en el respeto por la naturaleza, elementos fundamentales de la aplicación de tratados internacionales, como el Acuerdo de París sobre el Cambio Climático y los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030.

Para Francisco Concha, la información es clave para alcanzar una explotación de recursos sustentable en el tiempo. Por ello ha centrado su investigación en la taxonomía, biología y genética de condrictios, tanto en Chile como en otros países, a través de cooperación con instituciones internacionales y viajes para recolectar los organismos a examinar.

Entre los logros de sus investigaciones destaca que fue capaz de determinar que la raya volantín es una especie endémica de Chile (2019), echando abajo la creencia de que su distribución abarcaba desde las costas de Chile en el Pacífico sudoriental hasta el sur de Brasil, incluyendo las Islas Malvinas. En dicho estudio se describió una nueva especie para la ciencia bautizada como Dipturus lamillai, la cual fue nombrada así en honor al profesor y biólogo chileno Julio Lamilla, uno de los principales investigadores de condrictios en Chile.

A propósito de este importante hallazgo, a fines del año pasado la UICN actualizó su Lista Roja de especies amenazadas y advirtió que en Sudamérica Chile es uno de los países que reúne la mayor cantidad de especies que empeoraron su estado de conservación o que pasaron de no tener información suficiente para ser evaluadas, a ser clasificadas en peligro y en peligro crítico, entre ellas, la raya volantín.

En la lista aparecen el tollo fino, común y manchado, el cazón, el angelote chileno y el tiburón martillo. Además, la raya volantín y la raya espinosa, junto a tres especies de mantarrayas del género Mobula y dos especies de tiburones marrajos del género Isurus. Más de 17 especies pasaron a la categoría de vulnerable, entre ellas, la raya águila chilena (Myliobatis chilensis) y la raya águila peruana (Myliobatis peruvianus).

“Las tramas tróficas en ambientes marinos son sistemas muy complejos. Todo está conectado. La industria pesquera es un factor muy relevante para el estado de conservación de las pesquerías. De hecho no tendríamos problemas de conservación si no fuera por la presión de la pesca que sufren estas especies”, señaló el investigador.

“No soy partidario de que las especies tengan que estar al servicio del ser humano. A lo que tenemos que propender es que las actividades humanas sean lo suficientemente armónicas para mantener el equilibrio natural de las cosas. Si el equilibrio natural se mantiene, vamos a tener abundancia natural para todo: para pescar, para comer, para recrearnos, etcétera. El problema que tiene el hombre es que explota los recursos hasta agotarlos. Lo ideal sería apuntar hacia una pesca sustentable y la UICN es un referente para conocer -al menos- cuál es el estado de conservación de cada una de las especies, que puedan estar involucradas en las actividades pesqueras”, aseguró.

El biólogo marino advierte que “creo que un país debería tener la política de implementar o por lo menos pensar en el enfoque ecosistémico y aplicarlo. Se debería considerar que el impacto de las pesquerías no solo afecta a la especie objetiva, sino también a la fauna acompañante, ya que son parte de un sistema natural. Y esa información se debe analizar antes de empezar a explotar el recurso. Si desconocemos la población total de un recurso natural cómo sabremos cuánto capturar para mantener una industria sostenible”, dijo.

Los tiburones son de las especies de fauna acompañante, frecuentemente, capturadas en las pesquerías que se desarrollan en Chile. Por ejemplo, el tiburón martillo es vital para el control de otras especies como el calamar gigante, conocido popularmente como jibia. El profesor Concha afirmó que en un estudio con otros investigadores en la ciudad de Caldera estuvieron en el desembarque de dos tiburones martillo (ejemplares de aproximadamente de tres metros de largo) que habían sido capturados por pescadores artesanales. Ya muertos, al abrir sus estómagos los científicos se dieron cuenta que entre ambos habían devorado cerca de 30 ejemplares de jibia.

Los pescadores se dieron cuenta de que la existencia de estos tiburones ayudaba a mantener el control de uno de los depredadores del jurel y otros peces óseos como la merluza, sustento principal de muchas comunidades. Gracias a eso, pudieron apreciar el valor de una especie y la importancia de proteger a grandes depredadores, que en conjunto mantienen el equilibrio ecológico en la zona. Este es un ejemplo más, que da cuenta que a partir del conocimiento se puede avanzar hacia una gestión sustentable de los recursos marinos.

El eficiente comportamiento del huiro durante el eclipse

Esta alga demostró tener una gran capacidad adaptativa frente a las variaciones de la radiación solar.

Gran parte de la comunidad científica estará expectante ante el próximo eclipse total de sol, que ocurrirá el lunes 14 de diciembre, a las 13 horas. Se trata de un evento imperdible no solo para los astrónomos, pues también investigadores de otras disciplinas ven en este tipo de eventos una excelente instancia para la ciencia.

Es el caso del biólogo marino de la Universidad de Valparaíso Camilo Navarrete, quien dedica gran parte de su investigación a la ficología, es decir, al estudio de las algas.

El eclipse anterior (julio 2019), cuya zona umbra (oscuridad total) abarcó desde la localidad de Domeyko hasta el balneario de Guanaqueros y fue visible de manera parcial en el resto del territorio nacional, le permitió a Camilo Navarrete desarrollar su trabajo de tesis sobre las respuestas fotofisiológicas y bioquímicas de la Lessonia spicata (Ochrophyta), una macroalga parda también conocida como huiro o chascón. La especie es una de las más extraídas en Chile y se puede apreciar a simple vista en el borde costero rocoso de nuestro país.

Las algas cumplen un papel fundamental en la Tierra, ya que son la principal fuente de producción de oxigeno del planeta, incluso más que los bosques terrestres, y participan en un alto porcentaje de la fotosíntesis global. A esto se suma que una enorme cantidad de especies viven asociadas a ellas, dado que sirven de refugio y alimentación.

Además de todos estos atributos, el eclipse del año pasado contribuyó a relevar otra extraordinaria característica de las algas: su rápida capacidad de adaptación a las nuevas condiciones que el medioambiente exige.

Maquinaria biológica

“El impacto que tiene el eclipse en las algas se manifestó con su productividad fotosintética, es decir, cuánta fotosíntesis está produciendo. Al comienzo del eclipse se observó un aumento en su productividad, pero luego, al alcanzar la máxima oscuridad, la fotosíntesis cayó bruscamente, debido a que la radiación solar era demasiado baja para poder ser utilizada por el alga”, afirmó Navarrete.

El biólogo marino también explicó que “aumentar la productividad fotosintética significa que esta alga está utilizando más óptimamente la radiación solar para obtener energía, la que es utilizada para crecer o para reproducirse, por ejemplo, lo que impacta positivamente en el medioambiente, dado que el huiro es un alga que tiene una gran importancia ecológica y es considerada bio-estructuradora de los ecosistemas costeros de Chile, permitiendo la coexistencia de diversos organismos que habitan en esos ambientes, proporcionándoles alimento o refugio”.

Capacidad adaptativa

No obstante, lo más sorprendente para el biólogo marino fue que “pudimos observar que las algas, como no tienen la capacidad de moverse, desarrollan mecanismos de aclimatación dependiendo del ambiente en que se encuentran y -en este caso- vimos un comportamiento de alga ‘de sol’ (o aclimatada a grandes magnitudes de radiación solar) previo al eclipse, pero cuando el eclipse empezó a ocurrir observamos que en el huiro cambiaba rápidamente su maquinaria biológica a un comportamiento de alga ‘de sombra’ (o algas que tienen menor exposición a la radiación solar), lo que fue muy interesante de registrar, ya que demuestra la rapidez que tiene esta alga para responder a variaciones en la radiación solar”.

Tal como lo advierte el biólogo marino, a pesar de que la gente ve un poco lejano el mundo de las algas, lo cierto es que están más presentes en nuestra vida cotidiana de lo que muchos pudiesen pensar: además de su importante potencial ecológico, sus aplicaciones en la industria alimentaria y cosmética son amplias y diversas.

Los compuestos activos usados para estos fines son los ficocoloides, que son espesantes o geles extraídos de las algas.

“Entre ellos podemos mencionar el agar, la carragenina y los alginatos, que son utilizados en helados, jaleas, pasta de dientes, comidas para bebés, derivados lácteos, cremas y sopas de preparación instantánea, champús, alimentos para animales, entre muchos otros productos”, sostuvo Navarrete.

El ficólogo participa, junto a su directora de tesis Paula Celis, directora del Laboratorio de Investigación Ambiental Costero (Lacer), en la Mesa General de Trabajo Eclipse 2020, conformada por instituciones de educación superior y gubernamentales, asociaciones y entidades astronómicas y municipios locales de la Región de Valparaíso, en la que realizará una charla sobre el tema.

25 estudiantes de Biología Marina participan en la primera Brigada de Rescate de la fauna marina

La iniciativa fue impulsada por la Universidad de Valparaíso, la Dirección Regional de Sernapesca y la Seremi de Economía, a través de la Mesa Interuniversitaria Reemprende Valparaíso.

Con el objetivo de proteger a las especies marinas y enseñar a las personas cómo deben reaccionar al encontrarse con alguno de estos ejemplares en la zona, se creó la primera Brigada de Rescate de Animales Marinos de Valparaíso, conformada por 25 estudiantes de la carrera de Biología Marina de la Universidad de Valparaíso.

Los voluntarios se capacitarán y serán los encargados de promover el cuidado de las especies, facilitando una mayor comunicación y transferencia de conocimiento entre la casa de estudios superiores con el Servicio Nacional de Pesca.

La iniciativa, impulsada por la Universidad de Valparaíso, la Dirección Regional de Sernapesca y la Seremi de Economía, a través de la Mesa Interuniversitaria Reemprende Valparaíso (MIRV), permitirá a la comunidad recibir información de primera línea para identificar a distintas especies (mamíferos marinos, tortugas y pingüinos, por ejemplo), como también considerar las precauciones que deben tomar en caso de varamiento.

La vicerrectora de Vinculación con el Medio de la Universidad de Valparaíso, profesora Patricia Reyes, explicó que se ha trabajado colaborativamente en el proyecto como parte del convenio marco que hay entre las instituciones.

“La iniciativa responde con pertinencia a nuestra misión de vinculación con el medio, pues significa el apoyo a la comunidad y ciudadanía, a través del cuidado del medio ambiente, la biodiversidad y la sustentabilidad , así como la colaboración con entidades públicas y privadas que trabajan en esta área, formando parte de esta red de rescate de la fauna marina. Además, permite, en este caso, a 25 estudiantes relacionarse con su futuro entorno de trabajo, definir su vocación y poner en ejercicio los valores que como Universidad hemos impulsado en su formación: el sello social, que caracteriza a la Universidad de Valparaíso”, sostuvo.

Por su parte, la directora regional de Sernapesca Valparaíso, Soledad Tapia, destacó la trascendencia de este trabajo colaborativo, pues se basa en una nueva mirada respecto a lo que es la conservación marina. "Esta iniciativa de creación de una Brigada de Rescate de Animales Marinos, es una idea que surge para poder difundir la importancia del actuar frente a los animales, porque sabemos que existe un gran desconocimiento por parte de la comunidad. Es por eso que junto a la Universidad de Valparaíso prepararemos a los estudiantes de la carrera de Biología Marina para ser centinelas del mar, además de ojos y oídos de lo que ocurre en nuestra costa”.

Finalmente, el seremi de Economía, Fomento y Turismo, Alejandro Garrido, destacó el importante papel de los jóvenes voluntarios de la UV, ya que “a través de la Mesa Interuniversitaria Reemprende Valparaíso ya venían entregando capacitación en alfabetización digital a micro y pequeños empresarios, y en este caso, trabajarán por fomentar un turismo responsable y consciente de la necesidad de cuidar nuestros recursos naturales. Una iniciativa que se suma a los diferentes programas y acciones que se han generado gracias a la alianza de los sectores público, privado y académico, fundamental para poner en marcha nuestra región”.

En esta primera instancia se capacitarán 25 jóvenes que pertenecen a la carrera de Biología Marina de la Universidad de Valparaíso, en talleres que comenzarán en diciembre de manera virtual. Estos talleres seguirán realizándose durante el año 2021 para integrar nuevos estudiantes, grupos de funcionarios de la autoridad marítima y nuevos interesados que vayan surgiendo con el tiempo.

La ceremonia de lanzamiento de la iniciativa se realizó de manera online y participaron Patricia Reyes, vicerrectora de Vinculación con el Medio UV; Carlos Becerra, vicerrector académico UV; Soledad Tapia, directora regional de Sernapesca Valparaíso; Alejandro Garrido, seremi de Economía, Fomento y Turismo; Pilar Muñoz, secretaria de Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales de la UV; Ítalo Masotti, director de Escuela de Biología Marina UV, y Alfredo Pérez, secretario académico de la Escuela de Biología Marina UV, junto a representantes de instituciones y organismos públicos y privados.

Destacan aporte arquitectónico de edificio sede de la Escuela de Biología Marina UV

Federico Sánchez y Marcelo Comparini, conductores del programa City Tour, visitaron el inmueble e interactuaron con estudiantes del Laboratorio de Condrictios.

Es un ícono de la arquitectura moderna en Chile y año a año es visitado por delegaciones nacionales y extranjeras de profesionales y estudiantes del mundo de la Arquitectura; se trata del edificio que alberga a la actual sede de la Escuela de Biología Marina de la Universidad de Valparaíso, diseñado por el arquitecto chileno Enrique Gebhard, discípulo del maestro Le Corbusier, este último considerado uno de los personajes más influyentes del siglo XX.

El edificio también se releva en el ámbito científico, ya que fue la primera Estación de Biología Marina de toda Sudamérica.

Las características únicas del inmueble fueron destacadas en la última edición del Programa City Tour de canal 13C, que conduce el arquitecto Federico Sánchez y el periodista Marcelo Comparini.

Sánchez recorrió el inmueble y el maravilloso entorno en que fue construido (entre 1941 y 1945), situado en una zona marina protegida, conocida como Montemar, en Viña del Mar.

Mientras Federico Sánchez avanzaba en su visita, observaba embelesado las columnas de hormigón armado y las pasarelas que fluyen, para conectar las distintas unidades del edificio, admirando la belleza del lugar y -al mismo tiempo- explicando cómo el relato arquitectónico, que ofrece el edificio, se las arreglaba para darle protagonismo a la obra, sin competir con el encanto natural, que -por sí mismo- tiene Montemar.

Al continuar hacia el área norte del edificio los conductores de City Tour se encontraron con los estudiantes de último año de la carrera de Biología Marina: Katherine Villagrán, Ángela Rodríguez, Javiera Villalón, Paula Tobar y Maximiliano Moreno, quienes avanzaban en sus trabajos de título, que desarrollan en el Laboratorio de Biología y Conservación de Condrictios, Chondrolab, que dirige el doctor Francisco Concha.

Los jóvenes conversaron con ambos personajes de la televisión, mientras disectaban y clasificaban las muestras de estudio de una de las especies de tiburón que habita en Chile, el Tollo Negro de profundidad, demostrando tener amplio conocimiento sobre condrictios (tiburones, rayas y quimeras), junto a otros temas atinentes a la Biología Marina.

El reportaje completo se puede ver en el siguiente link:https://www.13.cl/c/programas/city-tour/capitulos/el-genial-edificio-montemar-de-vina-del-mar

UV se adjudicó dos proyectos en el I Concurso Nacional Ciencia Pública

Las propuestas fueron seleccionadas por el Ministerio de Ciencias.

Dos iniciativas de la Universidad de Valparaíso fueron seleccionadas en la primera versión del Concurso Nacional de Ciencia Pública de Divulgación y Socialización del Conocimiento, impulsado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación.

Los proyectos titulados “Cultura Oceánica en 360°” y “Elemental, la fuerza de la naturaleza” fueron liderados por académicas y académicos de las Facultades de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales, y de Ciencias, respectivamente.

La bióloga marina, Pilar Muñoz, directora del documental “Cultura Oceánica en 360º”, iniciativa liderada por la UV y realizada en conjunto con el Centro Regional de Desarrollo de Experiencias Inmersivas, Almagico VR, adelantó que su propuesta es una miniserie documental inmersiva, que en siete capítulos tiene por objetivo promover la apropiación de los principios de la cultura oceánica de la UNESCO.

Además, dijo que “cada capítulo se plantea como un espacio de diálogo para la construcción de una mirada crítica y constructiva, que consistirá en una interacción entre cada personaje principal, promotor de un principio mediante su quehacer”. Estos personajes, según advirtió, van desde científicos reconocidos hasta actores de la sociedad civil como pescadores, biólogos marinos, buzos y artistas.

Asimismo, la etapa de producción considera el rodaje y entrevistas, captura de material en 360° y en 2D, edición y post-producción, mientras que la fase de implementación considera la exhibición de la miniserie en sus dos formatos: audiovisual 360° e interactivo 360°, en instancias de divulgación científica, con el acompañamiento de educadores marinos.

“Se espera como resultado que la ciudadanía adquiera conocimiento básico sobre el océano y que este logre circular de forma horizontal mediante un diálogo con el mundo científico. Así, serán capaces de tomar decisiones responsables basadas en los recursos y en la sostenibilidad, de acuerdo a los principios de la cultura oceánica”, afirmó.

Por su parte, la astrónoma, Catalina Arcos, coordinadora científica de la propuesta “Elemental, la fuerza de la naturaleza”, señaló que “el proyecto consiste en una sala interactiva e inclusiva de ciencias, que estará ubicada en el Museo de Historia Natural de Valparaíso. La sala estará compuesta de cuatro módulos: Fuego, Tierra, Aire y Agua, los cuales se representarán en temáticas relacionadas directamente con nuestra región, pasando por incendios forestales, terremotos y contaminación”.

La doctora Arcos agregó que el objetivo del proyecto se orienta a que “los asistentes comprendan la importancia de cuidar nuestra ciudad, el efecto que tiene la contaminación en los mares, las condiciones que generan incendios, cómo afecta un terremoto a las construcciones que tenemos en nuestra ciudad, etcétera. Para lograr nuestro fin, pusimos énfasis en lo interactivo, que se aprende escuchando y tocando, y a modo de juego: el usuario puede cambiar las variables para ver los resultados”.

La coordinadora científica explicó que la propuesta está dirigida a todo público, establecimientos educacionales, familias, adultos y niños. También afirmó que “es excelente que las universidades públicas inviertan y apoyen este tipo de iniciativas, es una contribución a la comunidad que fomenta el aprender sobre la ciencia, nuestra ciudad y en lo que podemos colaborar de forma individual a proteger el medio ambiente”.

En ese sentido, el director del proyecto, Sergio Balbontín, coordinador de Vinculación con el Medio de la Facultad de Ciencias UV, destacó el aporte a la socialización del conocimiento a través de una exposición que “fomenta el pensamiento crítico y conciencia ciudadana. Además, acerca a las personas a temas y problemáticas socio-naturales que afectan a la Región de Valparaíso, haciéndoles partícipe de experiencias interactivas relacionadas con los elementos de la naturaleza y su conjugación con sus vidas y territorios que habitan. Además, en la estrategia de proyección sumamos una itinerancia por la Región a fin de acercar a otros territorios, como Petorca, La Ligua, Quillota y Calle Larga, a esta experiencia”.

Finalmente, acotó que “es la propuesta creativa una de las mayores fortalezas de la iniciativa, tal es así que para esta dimensión se obtuvo puntuación cinco, puntaje máximo de acuerdo a las bases. Por otra parte, contar con el Museo de Historia Natural de Valparaíso como institución asociada agrega un valor muy significativo, ya que es un espacio muy bien posicionado para la divulgación científica y cultural para Valparaíso y la Región. También destacaría la diversidad de disciplinas y experiencias profesionales que forman parte del equipo del proyecto, a saber: astronomía, diseño, historia, meteorología, química, bioquímica y fisiología”, concluyó.