El increíble sistema visual del ostión: puede tener más de noventa ojos

Joven científica de la UV estudia al molusco, que tiene una mirada telescópica y dos retinas.

Una maravilla de la naturaleza es el sistema visual que posee el ostión. Al decir esto muchos se preguntarán: ¿el ostión tiene ojos? Pues sí. Y no solo un par. Dependiendo de su tamaño puede llegar a tener más de noventa ojos, por ejemplar. Así lo señala la joven científica Alejandra Díaz, bióloga marina, titulada de la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales UV, quien lleva a cabo una investigación —única en Chile— sobre la visión del ostión del norte (Argopecten purpuratus).

El estudio lo realiza en el Laboratorio de Electrofisiología de la Universidad de Valparaíso (UV), que dirige el doctor Oliver Schmachtenberg.

“Efectivamente estamos hablando de un sistema visual muy complejo para un invertebrado. Los ostiones tienen entre sesenta y noventa ojos, pero ayer contabilicé 96 ojos en un individuo. Hay especies que pueden llegar a tener 200 ojos. Otra curiosidad del ostión son sus dos retinas, que se ubican en la parte superior e inferior de cada ojo. A esto se suma otra característica que lo hace único: en la parte posterior del ojo tiene un espejo de cristales de guanina, que funciona de manera similar a las características ópticas de un telescopio, es decir reflectan los rayos de luz que llegan al ojo del animal, que habita en el fondo marino”, sostiene.

Los ojos del ostión son de color azul intenso y se ubican en el borde superior e inferior de su manto (tejido blando que recubre el interior de la concha). Gracias a sus retinas el ostión puede detectar la presencia de un depredador y escapar, pero también es capaz de identificar cambios más lentos que se dan en su medio ambiente, como por ejemplo la presencia de microalgas, nutrientes fundamentales en su dieta alimenticia.

Alejandra Díaz continua diciendo “la capa de cristales de guanina reflejan la luz y la derivan a las retinas. Los rayos de longitud de onda larga se reflejan en la Alejandra Díaz bióloga marina Pequeñoretina distal, localizada en la zona superior del ojo y los rayos de longitud de onda corta se reflejan en la retina proximal, ubicada en la parte inferior del ojo”, advierte.

La joven científica enfocará su estudio en la retina proximal. Si bien la visión de este invertebrado no es similar a la del ser humano, “la idea principal es estudiar cuál es la función de la esta retina proximal, dado que tiene características típicas de la retina de invertebrados, de los cuales se desconoce a ciencia cierta cuáles son los elementos de la cascada de fototransducción (proceso molecular que ocurre entre la llegada del fotón de luz y la respuesta que se produce en el ojo) involucrados en la señal visual,”, afirma.

Alejandra Díaz estudia desde hace un tiempo el ostión del norte. En el pregrado comparó el ADN del ostión, en sus distintas etapas de desarrollo y propuso una técnica más efectiva y rápida para identificar a la especie en su fase larval. Ese estudio le permitió no solo saber más sobre el ostión, sino también ingresar al programa de Magister en Neurociencia de la Universidad de Valparaíso, en el cual ya está desarrollando su trabajo de tesis.

Equipamiento único en Chile potenciará estudios de la UV en el océano

Se trata del miniBAT, adjudicado en el Concurso FONDEQUIP de CONICYT por el equipo liderado por el académico Manuel Castillo.

Como único en Chile se posiciona miniBAT, un mini sumergible que fortalecerá los estudios oceánicos en el país y que se transforma en la nueva apuesta de la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales de la Universidad de Valparaíso luego de ser adquirido gracias a la adjudicación de la propuesta del VI Concurso Fondequip de CONICYT liderado por el académico Manuel Castillo.

De acuerdo a lo expuesto en el proyecto, el miniBAT es un sistema enfocado en adquirir datos de las condiciones ambientales en forma continua durante todo el trayecto de una embarcación de cualquier tamaño y que, además, al ser comparado por otros similares, tiene la ventaja de tener menos costos asociados a su funcionamiento, presenta mayor seguridad del sistema, versatilidad y un fácil y práctico uso.

Así lo explicó el también investigador del Centro de Observación Marino para Estudios de Riesgos del Ambiente Costero (COSTA–R) de la UV, quien indicó que “se trata de un instrumental que es capaz de medir en forma eficaz la temperatura, la salinidad, el oxígeno, la fluorescencia y el PH en la columna de agua y especialmente la profundidad del océano”.

Agregó que “la diferencia con otros equipos es que es un aparato que podemos remolcar, es más fácil para trasladar. Ya sea que vayamos a una embarcación grande o pequeña, al estar conectado a un cable este equipo lo podemos llevar atrás trasladándolo de forma más eficaz. Además, los gastos operacionales para su uso son mínimos”.

Monitoreo efectivo

El investigador destaca lo riguroso del instrumento, el cual a su vez se maneja con un computador especialista en la materia y adecuado para el área de investigación. “Le hacemos seguimiento al equipo en tiempo real, revisando sus mediciones y viendo cómo cambian las condiciones del océano. Este equipo viene con su propio computador, el cual contiene un software que mantiene su funcionamiento”, dijo Manuel Castillo, quien también pertenece a la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales.

El proyecto indica que el sistema está adecuado para adquirir datos de las condiciones ambientales en forma continua sin tener necesidad de detenerse en puntos discretos de un área, por lo que puede contribuir a resolver necesidades y emergencias, realizando mediciones asociadas al recorrido de una mancha de contaminantes o estudiar la mortandad de salmones.

Colaboración interinstitucional

El proyecto Fondequip cuenta con la Universidad de Valparaíso como institución principal y con las universidades Católica del Norte, de Concepción, Austral y de Los Lagos como asociadas. Los fines del proyecto son contribuir con la investigación en el campo oceanográfico del país.

“Lo que buscamos principalmente es generar información para eventualmente poner a prueba algunas hipótesis de procesos que están ocurriendo en el océano y con esa misma información apoyar en el desarrollo de estudiantes de pre y postgrado, así como generar nuevos proyectos y postular a iniciativas tanto nacionales como internacionales”, enfatizó Castillo.

En relación al apoyo de las demás universidades, manifestó que “tenemos conexiones asociadas al proyecto a través de las instituciones asociadas que van a utilizar también este equipamiento. Cuando lo utilicen por lo general no sólo irá el aparato, sino que nosotros como UV seremos los encargados de entregarles personal capacitado para utilizarlo”.

“Todos tenemos preocupaciones en el área de los fiordos y en el fondo cuando se planteó este proyecto, su importancia y lo que significaría para los avances en la investigación del área, la respuesta a participar fue positiva. Hay una inter institucionalidad entre nosotros, pero en el fondo lo que buscamos es crear un entendimiento de los procesos oceanográficos que están ocurriendo en este momento y que nos preocupan a todos”, puntualizó.


Vea aquí el video del primer lanzamiento al mar del miniBAT

 

Estudiantes de Biología Marina convierten la playa en un aula para enseñar sobre ecosistemas marinos

La jornada incluyó paseos por el intermareal, observaciones del microcosmos marino y exhibición de documentales.

Varias fueron las familias que se dieron cita este domingo y participaron en la actividad organizada por estudiantes y licenciados de la carrera de Biología Marina de la Universidad de Valparaíso, quienes además forman parte de las organizaciones ECOMAR y de la Fundación CIDEMAR.

El objetivo de la jornada, que se llevó a cabo en la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales de la UV, ubicada en el sector de Montemar, fue difundir el conocimiento científico desarrollado al interior de la academia a la comunidad, en temáticas como conservación, protección y seguridad medioambiental, desarrollo de microorganismos, cadena trófica y hábitat.

El programa contempló paseos por el intermareal, la posibilidad de observar y conocer diminutos organismos que forman parte del plancton (fito y zooplancton), para finalizar con la exhibición de documentales de conservación y ecología marina.

María José Ochoa, bióloga marina UV, directora ejecutiva y fundadora de CIDEMAR, destacó la convocatoria: “La verdad es que nos visitaron bastantes familias, jóvenes y turistas (nacionales y extranjeros) que transitaban por el sector de Montemar. La gente ha quedado maravillada con la posibilidad de conocer más sobre la biodiversidad de nuestras costas”.

La joven bióloga marina, agrega que ”nosotros como fundación y como exalumnos de la carrera de Biología Marina de la UV tenemos el objetivo de difundir el conocimiento científico, para avanzar en una mejor cultura de conservación y manejo de los ambientes acuáticos”.

Sus compañeros Sofía Bermeo y Mauricio Fuentes, alumnos de la carrera y coordinadores de la actividad, destacaron que los visitantes al terminar los recorridos se iban muy agradecidos.

Ambos compartieron que la evaluación fue totalmente positiva. “Las personas que asistieron se fueron conociendo un poco más sobre el mundo marino. Con el aprendizaje las personas toman una mayor conciencia y comienzan a valorar el patrimonio marino. Es una oportunidad muy buena de hacer educación ambiental al aire libre. Nosotros tenemos la idea de convertir la playa en un aula y poder enseñarles a las personas al aire libre sobre el patrimonio marino y natural. De manera que lo puedan conocer, valorar y proteger”, señaló Sofía Bermeo.

“Las personas mostraron gran interés por conocer la biodiversidad que tiene Chile en su gran océano. Aquí tratamos de explicar desde el plancton hasta cómo conviven e interaccionan los recursos marinos a lo largo de la cadena trófica. También enseñamos cómo relacionarse con la zona intermareal, qué hacer y qué cuidados se deben tener, de manera que puedan ser visitantes respetuosos de los ambientes a los que acceden”. Agregó la estudiante.

Por su parte los visitantes manifestaron sus agradecimientos por la iniciativa. Es el caso de Lorenzo Flores, quien estuvo acompañado de sus tres hijos (de doce, siete y cuatro años) y su esposa. ”Fue bonita la experiencia, la encontré muy didáctica. Yo soy biólogo marino y estudié aquí en la Universidad de Valparaíso. Estas iniciativas permiten abrir la Facultad hacia la comunidad, para que las personas vayan conociendo más sobre estos temas. Cuando yo estudiaba aquí era más hermético. Por eso me parece muy positivo que se abran las puertas para que todos, grandes y pequeños, tengan la posibilidad de conocer un poco más sobre los recursos marinos y cómo se desarrollan en su sus diferentes hábitats”.

Director de Centro COSTA-R realiza estadia de investigación en la Polinesia Francesa

El biólogo marino Mauricio Landaeta estuvo trabajando en la isla Moorea.

El director de Centro de Observación Marina para estudios de Riesgos del Ambiente Costero (COSTA-R) de la Universidad de Valparaíso, doctor Mauricio Landaeta, permaneció dos semanas trabajando en el Centro de Investigación de la Universidad de Perpignan Via Domitia (CRIOBE), en Moorea, isla ubicada frente a Tahití y que forma parte del archipiélago de la Sociedad, en la Polinesia Francesa.

El doctor Landaeta, quien es profesor de la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales UV, viajó con tres objetivos: el primero era internacionalizar el centro COSTA-R, buscando apoyo de centros extranjeros ya consolidados; el segundo fue trabajar en la postulación de un proyecto FONDECYT regular; y el tercero apuntó a recolectar juveniles de peces marinos costeros, para comparar rasgos de historia de vida de peces similares que habitan en las islas Robinson Crusoe y de Pascua.

Durante su estadía, el biólogo marino estuvo trabajando en conjunto con el doctor David Lecchini, experto internacional en ecología conductual de larvas y juveniles de peces, en el Centre de Recherches Insulaires et Observatoire de l’Environement, CRIOBE (http://www.criobe.pf/eng/), perteneciente a la Universidad de Perpignan Via Domitia, Francia.

“El doctor Lecchini apoyó no solamente en la recolección de peces, sino también en el diseño de experimentos para cuantificar la conducta juvenil de peces antes de su cambio de hábitat al arrecife. Además, se informó de la adjudicación de un proyecto Fonds Pacifique 2018, que permitirá continuar la colaboración internacional entre CRIOBE y COSTA-R, y comparar experiencias de manejo de información de Áreas Marinas Protegidas en islas oceánicas”, afirma el director de COSTA-R.

La estadía fue financiada por la Universidad de Valparaíso a través del Concurso de Estadías en Universidades Extranjeras de Perfeccionamiento Académico de División Académica.

Realizan filmaciones submarinas con ROV

Las grabaciones se llevaron a cabo entre Punta Ossas y la desembocadura del estero Marga Marga.

Con el empleo del equipo de monitoreo remoto submarino ROV, (Remote Operation Vessel), se llevó a cabo una jornada de grabaciones submarinas, que tuvo por objetivo la búsqueda de basura de todo tipo en el sector comprendido entre Punta Ossas y la desembocadura del estero Marga Marga.

La actividad se desarrolló en el marco del trabajo de campo del Seminario de Investigación “Contaminación por basura: cuantificación y efectos sobre la calidad escénica de playa Las Salinas, Región de Valparaíso”, a cargo del profesor Hernán Vergara Cortés.

El trabajo fue complementario al muestreo de basura efectuado, durante el mes de mayo, en toda la playa Las Salinas y que contó con la colaboración de la Organización ECOMAR.

En la jornada participaron los alumnos José Barría Herrera y Raiza Carvajal Cid, junto a la colaboración de Esteban Cabrera Rebolledo, CMO de Suatrans Marine (Chile), biólogo marino, quien además fue el operador e instructor sobre el ROV.