"Bosques de Agua”: una experiencia inmersiva que acerca el mundo de las algas a la comunidad
16 Mar 2026
A través de ilustración y cerámica, la exposición instalada en la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales de la Universidad de Valparaíso permitió explorar el ecosistema del huiro flotador, una de las algas más grandes del océano y clave para la biodiversidad marina.
Ingresar simbólicamente a un bosque submarino, descubrir las especies que lo habitan y comprender su importancia para la vida marina. Esa es la experiencia que propone “Bosques de Agua: transitando por el mundo de las algas”, una exposición artística y científica que se presentó en la sede Montemar de la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales de la Universidad de Valparaíso, invitando a la comunidad a mirar de otra manera uno de los ecosistemas más relevantes del océano.
La muestra —proyecto adjudicado por el Fondart Nacional 2025— se exhibió entre el 10 y el 13 de marzo en la entrada de la Facultad, en Viña del Mar, con acceso gratuito y abierto a toda la comunidad. Solo durante su primer día superó el centenar de visitantes, entre estudiantes, docentes, familias y público general.
La iniciativa propone una experiencia inmersiva de recorrido breve, que invita al público a transitar simbólicamente por un bosque de algas. A lo largo del trayecto, los visitantes observan distintos puntos focales que revelan la biodiversidad que se desarrolla en torno a estos ecosistemas marinos, desde organismos microscópicos hasta peces y mamíferos marinos.
La exposición fue creada por la ilustradora Francisca Sandoval y la escultora Constanza Riveros, quienes combinaron ilustración y cerámica para representar el ecosistema asociado al huiro flotador, una de las algas más emblemáticas de las costas chilenas.
“El propósito principal de esta exposición es dar a conocer los bosques de huiro flotador y el ecosistema que vive en él a través de las artes combinadas de la cerámica y la ilustración”, explicó Francisca Sandoval.
La artista señaló que el proyecto nació del interés por acercar al público a organismos que suelen pasar desapercibidos: “Muchas veces uno ve el huiro en la playa y piensa que es algo inerte, pero detrás hay todo un ecosistema que casi nadie conoce. Nos apasiona el mar y queríamos dar a conocer ese mundo desde el arte”, comentó.
El proceso creativo incluyó una extensa etapa de investigación para representar con precisión los organismos que habitan estos bosques submarinos. “Leí mucho y traté de estudiar para hacer las ilustraciones lo más precisas posible. La idea era traducir este mundo de la ciencia a un lenguaje visual que pudiera comprender cualquier persona”, añadió la ilustradora.
Por su parte, la escultora Constanza Riveros desarrolló tres piezas que representan distintos niveles del ecosistema asociado al huiro flotador: el disco grampón, estructura con la que el alga se fija al fondo marino; un pez de roca que habita entre las frondas; y el chungungo, mamífero marino que utiliza estos bosques como refugio.
“La idea fue representar tres partes del ecosistema del huiro y mostrar cómo distintas especies dependen de él”, explicó la escultora, quien destacó que la naturaleza ha sido una fuente constante de inspiración en su trabajo artístico.
Puente entre arte y ciencia
La muestra contó con la asesoría científica de Pilar Muñoz, ficóloga y académica de la Escuela de Biología Marina de la Universidad de Valparaíso, quien valoró el rol del arte como herramienta para acercar el conocimiento científico a la ciudadanía.
“Se agradecen este tipo de experiencias que acercan a las personas de forma más emocional a organismos del mar que muchas veces parecen lejanos, como las algas, y que sin embargo son vitales para nuestra sobrevivencia”, afirmó.
Según explicó la investigadora, el huiro flotador (Macrocystis pyrifera) es una de las especies más sorprendentes del océano. “Puede superar los sesenta metros de largo, lo que lo convierte en el organismo más grande del océano. Forma bosques submarinos donde se refugian y alimentan numerosas especies, desde pequeños invertebrados hasta mamíferos marinos”, señaló.
Estos bosques marinos cumplen un rol fundamental en el equilibrio ecológico del planeta. Gracias a la fotosíntesis, capturan dióxido de carbono y contribuyen a la producción de oxígeno, al tiempo que proporcionan refugio y alimento a múltiples especies.
Chile alberga algunos de los bosques de huiro flotador más extensos del mundo, particularmente en las costas del sur del país, donde forman verdaderos “bosques submarinos” visibles incluso desde la superficie.
“Cuando la gente piensa en el mar, imagina ballenas o delfines, pero casi nadie piensa en las algas. Sin embargo, sin algas no habría vida en este planeta. Cuando las personas conocen estos ecosistemas, recién ahí comienzan a valorarlos y querer protegerlos”, enfatizó la académica.
Experiencia que inspira a conocer el mar
La exposición generó interés entre quienes visitaron la muestra, muchos de ellos sorprendidos por la complejidad ecológica de estos bosques marinos.
Carlos Iglesias y Eliana Ogaz, profesores de Ciencias, llegaron de manera casual mientras caminaban por el sector. “No tenía idea de que podía ser una experiencia tan rápida y al mismo tiempo tan profunda. Sabía muy poco de los huiros y me sorprendió su rapidez de crecimiento y todo lo que involucra la fauna que vive en torno a ellos”, comentó Carlos Iglesias.
Los docentes destacaron la dimensión artística de la instalación: “La combinación entre ciencia y arte se me hace espectacular. La cerámica está muy bien lograda y el concepto es muy creativo”, afirmaron.
Para estudiantes jóvenes, la muestra también resultó inspiradora. Martina Robles, alumna del colegio Sagrados Corazones Monjas Francesas, valoró la experiencia como una oportunidad para conocer más sobre el océano: “Me encantó. Siempre me ha gustado el mar y la vida marina, y ver esta exposición fue muy entretenido. Me interesa estudiar Biología Marina”, comentó.
Exposición itinerante
La instalación —de aproximadamente tres metros y medio por cuatro metros— fue diseñada como una estructura modular desmontable, lo que permite trasladarla a distintos territorios.
Tras su presentación en la Universidad de Valparaíso, la exposición continuará su itinerancia y se presentará el último fin de semana de marzo en la Escuela del Océano de Pichilemu, con el objetivo de seguir acercando a distintas comunidades al conocimiento y valoración de los ecosistemas marinos.
Para sus creadoras, el objetivo final es claro: que más personas conozcan el mundo de las algas y comprendan su importancia para la vida en el planeta.
“Si conocemos estos ecosistemas, podemos valorarlos y protegerlos. Esa es la idea de esta exposición: acercar la ciencia y el arte para que las personas se conecten con el mar”, concluyó la ilustradora Francisca Sandoval.