Esta alga demostró tener una gran capacidad adaptativa frente a las variaciones de la radiación solar.

Gran parte de la comunidad científica estará expectante ante el próximo eclipse total de sol, que ocurrirá el lunes 14 de diciembre, a las 13 horas. Se trata de un evento imperdible no solo para los astrónomos, pues también investigadores de otras disciplinas ven en este tipo de eventos una excelente instancia para la ciencia.

Es el caso del biólogo marino de la Universidad de Valparaíso Camilo Navarrete, quien dedica gran parte de su investigación a la ficología, es decir, al estudio de las algas.

El eclipse anterior (julio 2019), cuya zona umbra (oscuridad total) abarcó desde la localidad de Domeyko hasta el balneario de Guanaqueros y fue visible de manera parcial en el resto del territorio nacional, le permitió a Camilo Navarrete desarrollar su trabajo de tesis sobre las respuestas fotofisiológicas y bioquímicas de la Lessonia spicata (Ochrophyta), una macroalga parda también conocida como huiro o chascón. La especie es una de las más extraídas en Chile y se puede apreciar a simple vista en el borde costero rocoso de nuestro país.

Las algas cumplen un papel fundamental en la Tierra, ya que son la principal fuente de producción de oxigeno del planeta, incluso más que los bosques terrestres, y participan en un alto porcentaje de la fotosíntesis global. A esto se suma que una enorme cantidad de especies viven asociadas a ellas, dado que sirven de refugio y alimentación.

Además de todos estos atributos, el eclipse del año pasado contribuyó a relevar otra extraordinaria característica de las algas: su rápida capacidad de adaptación a las nuevas condiciones que el medioambiente exige.

Maquinaria biológica

“El impacto que tiene el eclipse en las algas se manifestó con su productividad fotosintética, es decir, cuánta fotosíntesis está produciendo. Al comienzo del eclipse se observó un aumento en su productividad, pero luego, al alcanzar la máxima oscuridad, la fotosíntesis cayó bruscamente, debido a que la radiación solar era demasiado baja para poder ser utilizada por el alga”, afirmó Navarrete.

El biólogo marino también explicó que “aumentar la productividad fotosintética significa que esta alga está utilizando más óptimamente la radiación solar para obtener energía, la que es utilizada para crecer o para reproducirse, por ejemplo, lo que impacta positivamente en el medioambiente, dado que el huiro es un alga que tiene una gran importancia ecológica y es considerada bio-estructuradora de los ecosistemas costeros de Chile, permitiendo la coexistencia de diversos organismos que habitan en esos ambientes, proporcionándoles alimento o refugio”.

Capacidad adaptativa

No obstante, lo más sorprendente para el biólogo marino fue que “pudimos observar que las algas, como no tienen la capacidad de moverse, desarrollan mecanismos de aclimatación dependiendo del ambiente en que se encuentran y -en este caso- vimos un comportamiento de alga ‘de sol’ (o aclimatada a grandes magnitudes de radiación solar) previo al eclipse, pero cuando el eclipse empezó a ocurrir observamos que en el huiro cambiaba rápidamente su maquinaria biológica a un comportamiento de alga ‘de sombra’ (o algas que tienen menor exposición a la radiación solar), lo que fue muy interesante de registrar, ya que demuestra la rapidez que tiene esta alga para responder a variaciones en la radiación solar”.

Tal como lo advierte el biólogo marino, a pesar de que la gente ve un poco lejano el mundo de las algas, lo cierto es que están más presentes en nuestra vida cotidiana de lo que muchos pudiesen pensar: además de su importante potencial ecológico, sus aplicaciones en la industria alimentaria y cosmética son amplias y diversas.

Los compuestos activos usados para estos fines son los ficocoloides, que son espesantes o geles extraídos de las algas.

“Entre ellos podemos mencionar el agar, la carragenina y los alginatos, que son utilizados en helados, jaleas, pasta de dientes, comidas para bebés, derivados lácteos, cremas y sopas de preparación instantánea, champús, alimentos para animales, entre muchos otros productos”, sostuvo Navarrete.

El ficólogo participa, junto a su directora de tesis Paula Celis, directora del Laboratorio de Investigación Ambiental Costero (Lacer), en la Mesa General de Trabajo Eclipse 2020, conformada por instituciones de educación superior y gubernamentales, asociaciones y entidades astronómicas y municipios locales de la Región de Valparaíso, en la que realizará una charla sobre el tema.